12 ago. 2012

El sacerdocio en el AE

El sacerdocio se elaboró de muchas maneras diferentes, cada una con distintos grados. Existían los "servidores del dios", a cuyo cargo corrían los rituales y el culto, "los hombres puros", que se ocupaban de las ofrendas y el servicio; los "padres divinos", que se encargaban de los bienes del dios y el aprovisionamiento del servicio; los "recitadores", las "cantantes femeninas", y otros; y en cada clase había cuatro grados.
El curso del servicio diario a cargo de los sacerdotes constaba de siente partes:

  1. Hacer fuego: frotando los leños, cogiendo el incensario, poniendo incienso en su interior, y encendiéndolo.
  2. Abrir la Capilla: subir a la capilla, abrir el cerrojo y romper el sello, abriendo la puerta y contemplando al dios.
  3. Oración: Varias prosternaciones y luego entonar un himno al dios.
  4. Aportar comida e incienso: ofrenda de aceite, miel e incienso, retirarse de la capilla para orar, acercarse de nuevo y contemplar al dios, realizar varias reverencias, quemar otra vez incienso y entonar himnos y plegarias; luego, le presentaban al dios una imagen de Maat (diosa de la verdad), y , finalmente, quemar más incienso para todos los compañeros del dios.
  5. Purificación: limpiar la imagen y su capilla, y verter cubos de agua, fumigando con incienso.
  6. Atuendo: vestir al dios con fajas blancas, verdes, rojo vivo y rojo oscuro, y darle dos clases de untura, pintura negra y verde para los ojos, esparciendo ante tal imagen arena limpia. Luego, el sacerdote daba cuatro vueltas en torno a la capilla.
  7. Purificación: con incienso, natrón del sur y el norte, y otras dos clases de incienso.
Probablemente, este ritual fue aumentando con el paso del tiempo. Cuando se mantenía como sagrado a un animal, su alimentación se consideraba un servicio. En Mentís construyeron un patio para que el sagrado toro Apis pudiera efectuar sus ejercicios y se le proporcionaba un forraje especial. En el Fayum fabricaron un tanque enorme para su cocodrilo sagrado, y los sacerdotes solían seguir al reptil en torno al tanque con las ofrendas apostadas por los devotos. De igual modo, en Epidauro hay una profunda zanja circular excavada en la roca, con un nicho central, donde una serpiente sagrada podía ser contemplada y alimentada.
Una idea fundamental es que el rey era el sacerdote del territorio, y que todas las ofrendas (especialmente las dedicadas a los muertos) las hacía él. Aunque el rey no podía efectuar físicamente tales ofrecimientos, cuando los efectuaban otros, lo hacían en favor del rey y sumo sacerdote de la nación. Tan poderosa era tal creencia que la fórmula regular para todas las ofrendas a los muertos era: " Una dádiva real de ofrendas de tal o tal cosa u objeto, para el ka de tal difunto", o también la fórmula " Dé el rey tal o cual ofrenda".

Bastante luz acerca de los orígenes de la elevación del sacerdocio la aportan los títulos dados a los sacerdotes de las diversas capitales de las provincias o nomos. Muchos de los mismos se refieren a lo que eran puramente ocupaciones seculares en los últimos tiempos, y así sabemos que el carácter sacerdotal iba unido al personaje principal, el rey o algún otro jefe. En una ciudad fueron el Rey y su Hijo Bienamado los sacerdotes, en otra lo fue el General, en otra aún fue el Guerrero quien llegó a ser sumo sacerdote; en diversas ciudades eran el Gran Constructor, el Gran Capataz de los Obreros; una ciudad elevó al Director de la Inundación al sacerdocio, y en otro lugar, fue natural que se ordenase como sacerdote al Gran Médico u "hombre-medicina". El Hijo Mayor era el título de otro sacerdocio, puesto que los últimos reyes nombraron sumos sacerdotes a sus hijos mayores.
En cuanto al culto privado, las ofrendas funerarias para los antepasados difuntos llenaban ciertamente gran espacio en su observancia; y los ofrecimientos de bebidas vertidas en el altar de la capilla, y los pasteles traídos para el ka como alimentación, eran la principal expresión de la piedad familiar, el hijo mayor era el que sus padres sacrificaban como sacerdote, como ocurre hoy día en China y la India; lo llamaban an-mut-f, o "soporte de su madre" y era quien dirigía la veneración en el culto de los reyes difuntos. Pero todos los hijos tomaban parte en los sacrificios y atrapaban pájaros, o mataban al buey para el ka de su padre. Esos sacrificios familiares constituían la ocasión de grandes festejos sociales y reuniones de familia; en los últimos tiempos los restos de tales fiestas se hallaron esparcidos por las capillas de las tumbas del cementerio de Hawara; hoy día, los coptos y los mahometanos celebran festejos familiares y pasan toda una noche en las tumbas de sus antepasados.

Bibliografía:
"La religión de los antiguos egipcios". Flinders Petrie.


☼`·.,¸¸,.·´¯ ▲•Neith•▲ ¯`·.,¸¸,.·´•▲Tras las arenas del tiempo▲ ·.·´¯`·.·☼

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