13 ene. 2012

Los sueños en el Antiguo Egipto


En el antiguo Egipto "rswt" significaba sueño, que está etimológicamente relacionada con la raíz de "estar despierto", que se escribía con un símbolo que representa un ojo abierto.
 Existen evidencias suficientes para mostrar la importancia que se otorga a los sueños. El libro de los sueños que recibe el nombre de papiro de Chester Beatty y que se encuentra en el Museo Británico, tiene datos que se remontan al 2000 a.C., se interpretan unos 200 sueños y los distinguen entre sueños malos (escritos en tinta roja) y sueños buenos. Se les consideraba " revelaciones de un mundo tan real como el que vemos a nuestro alrededor cuando despertamos" (Renouf). Los dioses los enviaban y eran deseados de tal forma que incluso se acudía a la magia para conseguirlos. Se han encontrado fórmulas para coaccionar a los dioses a enviar ciertos sueños, pero datan de una fecha tardía.
 Entendieron que recordando y trabajando con los sueños, desarrollamos la habilidad de extraer de la memoria, el saber que nos pertenecía antes de empezar el viaje de la vida y despertamos a nuestra conexión con otras experiencias de la vida.También desarrollaron de forma avanzada el viaje consciente dentro del sueño. Los sueños proféticos requieren a menudo la explicación de un profesional experto, de los que existió una clase reconocida, los Mersheshta, que se disolvió en el periodo griego. En la tradición egipcia existen varios ejemplos de sueños, entre ellos:
  1-El registrado en la tabla al lado de la Esfinge, en la que Totmes IV narra como el dios (Harmakhis) se le apareció y le prometió que algún día sería faraón a condición de que eliminase la arena de su imagen, es decir, la de la Esfinge.

  Uno de aquellos días sucedió que el príncipe Tutmosis llegó de un viaje hacia la hora del mediodía. Tras tumbarse a la sombra de este gran dios, se sumió en un profundo sueño en el que vio cómo tomaba posesión de él en el preciso momento en que el sol alcanzaba el cénit. A continuación, vio cómo la Majestad de este noble dios hablaba a través de su propia boca del mismo modo en que un padre se dirige a su hijo, y decía: ‘Mírame, obsérvame, Tutmosis, hijo mío. Soy tu padre Horemakhet-Khepri-Ra-Atum. Te daré el trono de la tierra de los vivientes y llevarás la Corona Blanca y la Corona Roja sobre el trono de Geb, el heredero. La tierra será tuya en toda su extensión, así como cuanto ilumina el ojo del Señor de Todo. Recibirás provisiones abundantes del interior de las Dos Tierras y de todos los países extranjeros, así como una vida larga en años. Mi rostro lleva fijándose en ti desde hace muchos años; mi corazón te pertenece, y tú me perteneces a mí. Fíjate: estoy destrozado y mi cuerpo está en ruinas. La arena del desierto sobre la que solía estar ahora me cubre casi por completo. He estado esperando para que puedas hacer lo que está en mi corazón, pues sé muy bien que tú eres mi hijo y protector. Acércate: estoy contigo, yo soy tu guía’. Al finalizar el discurso, este príncipe miró fijamente, pues acababa de escuchar estas palabras del Señor de Todo. Después de entender las palabras de este dios, llevó el silencio a su corazón. A continuación, exclamó: ‘Venid, dirijámonos al templo de la población, donde tal vez dejen de lado las ofrendas a este dios. Nosotros le obsequiaremos con ganado y todo tipo de hortalizas, y dirigiremos nuestras oraciones a aquellos que nos precedieron…’”.

 2-El papiro Sallier II da los consejos de Amenemhat I a su hijo, revelados al hijo en un sueño. 


3- Fue en un sueño de como el príncipe de Bekhten fue visitado por el dios Khensu quien ordenó devolver su estatua a Tebas.
 4-Una estela etíope muestra cómo el faraón tuvo un sueño que hizo interpretar y por éste se anunció que uniría Egipto y Etiopía bajo el mismo cetro 
5- El sueño del faraón que fue interpretado por José en Génesis XLI

☼`·.,¸¸,.·´¯ ▲•Neith•▲ ¯`·.,¸¸,.·´•▲Tras las arenas del tiempo▲ ·.·´¯`·.·☼

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