17 de abr. de 2010

Napoleón Bonaparte en Egipto.


Napoleón representa un personaje clave para la historia de Egipto, pero sobretodo para la historia de la Egiptomanía, gracias a la expedición que llevo a cabo, dio a conocer al mundo occidental una civilización que llevaba un tiempo olvidada bajo las arenas.
 Los intereses que llevaron a Napoleón a nuestro amado país, fue la posibilidad de conquistar Egipto y así poder quitar los suministros de las Indias a los ingleses. Entonces empezó a organizarlo todo, y junto con los militares llevó a 154 científicos.
Napoleón les dijo "No puedo decirles adónde vamos ni cuánto tiempo vamos a estar allí ni con qué objetivo, pero puedo asegurarles que es un lugar para conquistar gloria y saber".
Reunió casi un ejército de astrónomos, geómetras, químicos, ingenieros, mineralogistas, economistas, pintores y poetas.
Así el 2 de julio llegaron a Alejandria, justo ese día se apoderó de la ciudad y emprendió la marcha hacia El Cairo, pero para su sorpresa los pozos estaban cegados y comenzaron a deshidratarse. Sin embargo, justo cuando los oficiales empezaron a flaquear, vieron las siluetas blancas de las pirámides de Gizeh.
Napoleón los reunió y dijo "¡Soldados! ¡cuarenta siglos os contemplan!" , quizás su frase más famosa, pero claro está no eran cuarenta siglos.
Ese mismo día, se deshizo en una sola jornada del enemigo, y comenzó a gobernar en Egipto.
Todos los que allí quedaban, empezaron a acostumbrarse a aquella vida, enamorándose así de aquel país.
El levantamiento en El Cairo a finales de 1798 hace presagiar un cambio en el rumbo de la aventura militar. Ese mismo año se llevó a cabo el descubrimiento de la piedra de Rosetta (de la que hablaré próximamente). El general francés consigue repeler un ataque turco en abril, en la batalla de Monte Tabor, y más tarde en Abukir. Los franceses salen victoriosos, aunque sufren muchas bajas. Poco después, el 23 de agosto de 1799, Napoleón cansado ya del sueño oriental, se marcha sigilosamente a Francia con la mayoría de sus oficiales, y con Monge y Berthollet. Otros científicos se quedan en Egipto para continuar sus investigaciones. El general Kleber toma el mando de las fuerzas francesas en Egipto. Por un tiempo consigue contener a los británicos y a los turcos. Sin embargo, tras su asesinato el 14 de junio, el futuro de la misión francesa se ve seriamente amenazado. El Instituto y sus científicos se quedan sin protección.
En el verano de 1801 los británicos toman El Cairo y Alejandría. Le exigen al Instituto que entregue todos sus estudios y documentos. Los franceses se niegan rotundamente: "Estamos dispuestos a quemar nuestros tesoros con tal de que no caigan en las manos del enemigo", dice, Geoffroy Saint-Hilarie. La determinación de los franceses impresiona a las fuerzas británicas. No obstante, consiguen apoderarse de muchas obras, incluida la famosa piedra de Rosetta.

~Así pues, los únicos vencedores resultaron ser los ciéntificos~

Si quieres saber información sobre la piedra rosetta: http://kemet-neith.blogspot.com.es/2010/04/la-piedra-rosetta.html

Si le gusta la figura de Napoleón y también Egipto, recomiendo el libro El secreto de Champollion.

☼`·.,¸¸,.·´¯ ▲•Neith•▲ ¯`·.,¸¸,.·´•▲Tras las arenas del tiempo▲ ·.·´¯`·.·☼









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